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SÁB, 05 SEPT 2026
Entretenimiento

Lejía, Nirvana y un Shinigami pelir naranja: la historia oculta detrás del nombre más raro del anime

Tite Kubo rechazó Black y White antes de dar con una palabra en inglés que muchos lectores jamás asociaron con la limpieza del alma. Un recorrido por los descartes, las pistas visuales y el posible guiño a Kurt Cobain que terminaron bautizando a Ichigo Kurosaki y compañía.

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Gonzalo BazánCultura y espectáculos · 5 DE SEPT DE 2026 · lectura 4 min

Pensar en el Big Three del manga era casi como sentarse a comer un asado con los amigos de toda la vida: One Piece, Naruto y Bleach, los tres nombres repetidos hasta el hartazgo en las mesas de novedades de las librerías de la calle Corrientes. Pero había un detalle que a mí, personalmente, me picaba la curiosidad desde adolescente (cuando juntaba pesito a pesito para comprar el semanario en el kiosco de la esquina): por qué Bleach se llama Bleach. Porque mientras One Piece nombra el tesoro que Luffy persigue y Naruto lleva el nombre del protagonista puesto en la frente, el título de Kubo parece no decir nada. O casi nada. Pero como todo buen misterio de barrio, la explicación es más enroscada de lo que parece.

Ichigo Kurosaki es un chico de pelo naranja, escuela secundaria y problemas con los fantasmas. Los Shinigami son la troupe que se encarga de limpiar almas en pena. Los Hollows son los monstruos. Los Quincy, los rivales. Y nada de eso figura en la palabra Bleach. Algo no cierra.

El camino de los descartes

(Kubo probó con Black y con White antes de animarse a lo raro)

Según lo que el propio Tite Kubo contó en una entrevista con la revista Anime Insider allá por 2008, la primera idea fue Black, por los uniformes negros que usan los Shinigami. Lo descartó por considerarlo un nombre demasiado simple, casi un recurso fácil. Después pasó por White: los capitanes del Gotei 13 visten chaqueta blanca, los Arrancar también, los Quincy también, y había algo del color que le cerraba estéticamente. Pero tampoco lo convenció. Ahí, el mangaka empezó a marearse con sus propias opciones y, según sus propias palabras, terminó aterrizando en una palabra que define un producto de limpieza doméstica.

“Si ponés lejía, la gente lo puede asociar con el color blanco. Así es como llegamos a Bleach.”Tite Kubo, entrevista con Anime Insider, 2008

Y acá viene lo lindo: la lejía no fue elegida solo por su sonido cortante en inglés ni porque rimara con el apellido del protagonista. La lejía limpia, purifica, saca manchas. Es exactamente el trabajo que hacen los Shinigami con las almas corrompidas. Kubo condensó oficio, estética y significado en una sola palabra, que es casi un golazo conceptual si uno se pone a pensarlo con un mate de por medio.

Las capas que el título esconde

(Pelo decolorado, contraste en blanco y negro, y un rumor con Kurt Cobain de protagonista)

  • El pelo de Ichigo es naranja intenso, un color que parece haber sido pasado por lejía, como si la peluquería y la química también formaran parte del guiño visual.
  • El estilo de Kubo se apoya en un marcado contraste entre el blanco y el negro, una paleta que el título describe mejor que cualquier sinopsis.
  • Hay una conexión no confirmada con el álbum debut de Nirvana, editado en 1989 bajo el mismo nombre, en el que la banda hacía referencia a desinfectar con lejía en el contexto de una campaña contra el SIDA.
  • Kubo es declarado fanático del rock anglosajón: mencionó a Radiohead y a Bad Religion entre sus influencias, lo que hace plausible el guiño cobainiano, aunque nunca lo confirmó.

Yo, que tengo la mala costumbre de buscarle la quinta pata al gato cada vez que un título me parece raro, no puedo evitar pensar que Kubo tomó la decisión con la misma mezcla de cálculo y capricho que uno usa para elegir el nombre de una banda de garage. Algo suena, algo te cierra, algo te hace sentir, y después le ponés onda. Lo notable es que, en este caso, la elección resistió el paso del tiempo: hoy Bleach sigue siendo una rareza dentro del catálogo de los grandes shonen, un título que es, a la vez, un producto de limpieza, un color, una estética y, si se quiere, un disco de rock de los noventa.

Qué mirar antes de opinar

(Una recomendación concreta para entender el nombre en pantalla)

Si nunca viste Bleach y querés entender de qué va esta obsesión por una palabra inglesa que suena a lavandina, arrancá por los primeros capítulos del arco de la Sociedad de Almas, donde la estética blanco sobre negro de Kubo se luce de verdad y se entiende por qué el contraste visual es tan importante como la trama. Y si ya lo viste, volvé a poner el primer opening: la canción Asterisk de Orange Range, con Ichigo caminando entre lápidas, mirando fijo a cámara. El pelo naranja, el fondo blanco y negro y la palabra Bleach escrita en pantalla. Ahí, recién ahí, el título empieza a tener sentido.

GB
Gonzalo BazánCultura y espectáculos

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