Dos veces arriba y dos veces caído: Boca se olvidó la victoria en Mendoza y dejó puntos que duelen
El Xeneize se puso 2-1 con una jugada de colección, pero la defensa se desinfló en el descuento y Gimnasia de Mendoza rescató un empate que lo deja como único líder de su zona.
La sacó Flores, la peinó el Melli, la cambió de taco el pibe Velasco con un caño que dejó mudo al estadio y la empujó Zenón para el 2-1. Pintaba para noche de fiesta en Mendoza, pero a Boca se le volvió a caer la torta sobre la lona. Dos veces se fue al frente el conjunto de la Ribera y dos veces lo igualaron: 2-2 final en el Víctor Antonio Legrotaglie, con un cabezazo y un zapatazo de Sabatini y de Esteban Fernández que dejaron a la visita con las manos vacías en el tramo final del partido.
Voy de arranque con la perlita que me quedó rebotando en la cabeza: a los 16 ya ganaba Boca con una contra que arrancó Leonel Flores, siguió el Tanque Belmonte y la cerró Alan Velasco con un derechazo cruzado al ángulo. Golazo. Pero el convite duró menos que merengue en puerta de escuela: dos minutos después, Sabatini aguantó la marca, se giró y metió un disparo fuerte al primer palo para empardar las cosas. La tribuna local, que no paró de empujar, arrancó a cantar eso de "el que no salta es un inglés" y se preparó para un segundo tiempo a puro corazón.
El segundo tiempo y el descuento que dejó todo igualado
En el complemento la historia cambió de dueño. Gimnasia se plantó unos metros más arriba, metió la pelota en el área rival y a los 70 encontró lo que parecía el empate: Sabatini anticipó en el primer palo tras una pelota parada y la mandó a guardar. El festecho fue corto: el VAR revisó la acción, encontró un offside finito como pelo de leche y mandó a guardar el tanto. Boca respiró. Pero el aire le duró poco.
A los 92, cuando el reloj ya se paseaba por la cornisa del final, un centro desde la izquierda encontró un despeje corto del chileno Herrera en el área. La pelota le quedó servida a Esteban Fernández, que sacó un remate fuerte junto al palo para desatar el delirio en las tribunas mendocinas y sellar el 2-2 definitivo. Gol que vale una unidad y que deja al Lobo en lo más alto de la Zona A, mientras que Boca se queda sexto con 11 puntos y la bronca de haber cedido dos unidades en el tramo final. El Xeneize suma ahora tres partidos sin ganar como visitante y la sensación de que la mochila cada vez pesa más.
Lo que viene
- Boca recibe en La Bombonera a Deportivo Riestra por la novena fecha del Torneo Clausura, con la obligación de reencontrarse con el triunfo después de tres presentaciones sin sumar de a tres.
- Gimnasia de Mendoza visitará a Atlético Tucumán, en un cruce clave para sostener la punta de la Zona A y aprovechar el envión anímico del agónico empate ante uno de los grandes del fútbol argentino.
- El conjunto mendocino llegará al partido del norte con dos empates consecutivos y la confianza intacta del descuento frente al Xeneize.
Mi conclusión, bien a lo Nahuel: Boca regaló una victoria que tenía cocinada y se vuelve a Buenos Aires masticando bronca. Le faltó muñeca para cerrar el partido y le sobraron metros regalados en los últimos metros del campo. Mientras tanto, Gimnasia sigue de racha y con la gente cantando en cada corner corto. El fútbol, una vez más, demostró que los partidos se ganan en los detalles: dos errores en el fondo y el sueño de los tres puntos se evapora como agua en el desierto mendocino.
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