Clint Eastwood volvió a ver su propia película y entendió algo que el público ya sabía
El actor y director repasa "El fuera de la ley", la película de 1976 que sigue siendo la más querida de su carrera, la que la gente le menciona en la calle y la que Morgan Freeman eligió como su favorita absoluta.
Hay títulos que envejecen como un vino mal guardado y otros que, contra todo pronóstico, siguen dando pelea medio siglo después. "El fuera de la ley" (The Outlaw Josey Wales, 1976) pertenece a esa segunda categoría, la de las películas que un director puede revisar ya entrado en años y confirmar, sin sonrojarse, que todavía se mantienen muy bien. Eso fue exactamente lo que dijo Clint Eastwood en una charla reciente con la revista Empire, y la frase no cayó como una boutade nostálgica sino como un diagnóstico sereno de un tipo que lleva seis décadas frente a una cámara.
La película cuenta una historia áspera: un granjero del Oeste pierde a su familia durante la Guerra Civil y se convierte en fugitivo, perseguido incluso cuando la guerra ya terminó. Eastwood no solo la protagonizó, también la dirigió, y el combo le dio un doble golpe, crítico y comercial, que en los setenta del siglo pasado era casi un milagro. La producción costó unos 3 millones de dólares y en el mercado norteamericano recaudó más de 31, una cifra que habla de un fenómeno de público, no de un capricho de autor.
Por qué la eligió (y por qué la eligió Freeman)
Cuando Eastwood repasa por qué la gente lo reconoce en la calle, la respuesta es casi siempre la misma: "El fuera de la ley". Volvió a verla hace poco y confirmó que sigue funcionando, pero además se animó a leerla en clave histórica. Según contó, el estreno coincidió con la resaca de la derrota estadounidense en Vietnam, y ese clima le dio al relato una veta alegórica que él mismo buscó de manera consciente. "La vi como una alegoría, pero trata tanto sobre la Guerra Civil, una de las más sangrientas e impactantes de la historia estadounidense porque enfrentó a estadounidenses contra estadounidenses. Trataba sobre un hombre decepcionado por eso", explicó.
“Los spaghetti westerns tenían un estilo muy particular, llamaron la atención y sin duda me impulsaron, pero 'El fuera de la ley' fue el primer guion que realmente me gustó.”Clint Eastwood
Hay algo casi confesional en esa frase. Eastwood admite, sin dramatismo, que antes de ese guion hubo muchos otros que lo dejaron a mitad de camino. Y cuando describe el tono del relato, vuelve a aparecer la misma palabra que define a sus mejores películas: tensión. "Daba la sensación de que cualquier cosa podía pasar", dijo, como si todavía se estuviera acomodando en la silla del cine mientras lo contaba.
El visto bueno del partenaire
Si hace falta una segunda opinión, ahí aparece Morgan Freeman, que trabajó con Eastwood en "Sin perdón" (1992) y que también tiene su lista personal de favoritas del director. Cuando le preguntaron, no dudó: "Me gustan todas las películas con Clint, pero 'El fuera de la ley' es la que no puedo dejar pasar". Una definición cortita, casi un veredicto.
Diez años después del estreno se hizo una secuela, sin Eastwood y sin pena ni gloria, que terminó por confirmar algo que el original ya había dejado claro: la película funciona porque es inseparable de su director, de su cara, de esa manera de moverse y de mirar que él tiene. Como las grandes vidala del norte, el filme se sostiene en una voz y en un silencio: la del hombre que camina hacia ningún lado y, sin embargo, no puede dejar de seguir caminando.
Qué mirar este finde
- Buscar "The Outlaw Josey Wales" (1976) en plataformas de streaming o, si está disponible, la edición en blu-ray con materiales sobre la Guerra Civil reconstruidos en la ficción.
- Revisar la filmografía previa de Eastwood con Sergio Leone para entender de dónde viene el estilo que él mismo dice haber superado con esta película.
- Maratón temática: "El fuera de la ley" (1976), "Sin perdón" (1992) y "Mystic River" (2003), tres títulos donde el director explora la idea del hombre roto que intenta reconstruirse.
- Leer la entrevista completa de Clint Eastwood en la revista Empire, donde repasa otros títulos y reflexiona sobre el paso del tiempo en el western.
- Para una lectura en clave sureña, escuchar la discografía de Los Carabajal o Peteco Carabajal: hay vidala y chaya que dialogan con la idea del fuera de la ley que camina por los montes.
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