Una pirámide LED made in Beijing le apagó el fuego a Nolan en las noches de La Odisea
El director de fotografía Hoyte van Hoytema y un programador de panel diseñaron el Pyrahedron para iluminar el asedio a Troya sin llamas reales. La solución terminó copando todas las escenas nocturnas del filme.
A veces, el invento más famoso de una superproducción no nace en un laboratorio californiano ni en un estudio de diseño londinense, sino en una urgencia de madrugada en medio del desierto marroquí. Eso fue exactamente lo que les pasó a Christopher Nolan y su equipo mientras rodaban La Odisea: el primer plano que se filmó, el asedio nocturno a Troya en Aït Benhaddou, les planteó un problema de esos que parecen simples hasta que los tenés enfrente. Había que iluminar cientos de metros cuadrados con una luz que pareciera fuego, pero sin un solo fósforo encendido en el set. Con cientos de extras, decorados colosales y un margen de error cero, el fuego real estaba descartado por una cuestión tan básica como elemental: la seguridad. Y los reflectores convencionales no daban la talla.
(Acá es donde la historia se vuelve realmente interesante, porque la solución no fue comprar algo más grande ni más potente, sino sentarse a pensar.)
Una pirámide portátil que hacía de fogata
El director de fotografía Hoyte van Hoytema, junto al programador de panel Noah Shain, se mandó a fabricar lo que terminaría bautizándose como Pyrahedron: tres triángulos equiláteros de poco menos de un metro por lado, cada uno con seis circuitos hexagonales y seis LEDs COB por circuito, lo que arroja 36 píxeles por cara. Ensamblados en forma de pirámide, el conjunto emite luz en tres dimensiones, a diferencia de un panel LED plano. O sea, no es un cartel luminoso: es un volumen que se comporta como una llama.
“Me pregunté si podríamos crear una fuente de fuego impresionista que se comportase exactamente como el fuego, que tuviese más o menos la misma forma, que se pudiese mover con facilidad y que estuviese alimentada con baterías.”Hoyte van Hoytema
Dos versiones, una misma idea
- Las Dumb Pyra reproducían un patrón de fuego fijo apenas se las conectaba a una batería, sin más trámite.
- Las Smart Pyra permitían alternar entre 36 aspectos distintos y controlarse desde una consola de luces.
- Ambas versiones admitían también la reproducción de videos de llamas reales a baja resolución, para cuando hacía falta un plus de realismo.
- Se podían adherir a paredes, atornillar a estructuras o simplemente apoyar en el suelo, gracias a su geometría estable y a su peso pluma.
- Se fabricaron en Beijing y se produjeron en cantidad suficiente como para moverlas con soltura entre locaciones.
Las mediciones de exposición estimadas eran de T4 a unos tres metros con ISO 500, más que suficientes para las necesidades del rodaje. Pero el dato de Photometrics importa menos que lo que terminó pasando: lo que había nacido como un parche para una sola escena se transformó, escena tras escena, en la luz de cabecera de toda la película.
“Las unidades eran creíbles, se podían producir en masa y eran fáciles de transportar y de manejar. Se convirtieron en nuestra luz de preferencia para todas las escenas nocturnas.”Hoyte van Hoytema
Como dice la vieja vidala tucumana, "cuando el fuego no quiere arder, hay que buscarlo en otra parte": el equipo de Nolan lo buscó en una pirámide LED y terminó encontrando una herramienta que, sospecho, vamos a ver copiada en más de un rodaje en los próximos años. Si te interesa el detrás de cámara de las grandes producciones, quédate enganchado a esta sección: lo que se viene sobre La Odisea promete más soluciones ingeniosas y, sobre todo, más dolores de cabeza resueltos con ingenio.
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