Dos linternas en tierra de nadie: la nueva serie de DC que se anima a bajarse del espacio
John Stewart y Hal Jordan dejan la galaxia de lado y se meten en un caso policial con olor a western, polvo de ruta y milicias paranoicas. HBO Max ya tiene los primeros episodios.
Dicen que todo buen western empieza con dos tipos montados a caballo, mirándose de reojo, sabiendo que en algún momento se van a terminar apuntando con un revólver. Linternas, la nueva serie de HBO Max, arranca casi igual, solo que los caballos son anillos verdes y los jinetes son dos Linternas Verdes investigando un crimen en el medio de Estados Unidos. La diferencia, que no es menor, es que acá la galera se reemplaza por un casco con una lucecita que corta la noche.
La apuesta, hay que decirlo de entrada, es osada. En lugar de mandarnos a otro planeta a salvar civilizaciones, la producción prefiere quedarse en el barro de una América profunda, con pueblos chicos, milicias armadas y sheriffas que cargan más culpas que balas en la cartuchera. John Stewart (Aaron Pierre), el recién llegado al cuerpo, y Hal Jordan (Kyle Chandler), el veterano que ya vio de todo, funcionan como una especie de dupla de detectives con superpoderes: uno con la doctrina fresca, el otro con los huesos marcados por viejas derrotas.
La estética manda, y se nota
El tono general se aleja del blockbuster habitual de DC y se arrima, sin complejos, al thriller de investigación y al western contemporáneo. Los paisajes abiertos, la violencia contenida y los personajes con un pasado que les pesa en los hombros construyen una atmósfera más cercana a True Detective que a cualquier película de superhéroes con planeta estallando de fondo. El registro es policial antes que heroico, y eso, lejos de ser un problema, es lo mejor que le pasa a la serie.
La sheriff Kerry Kane (Kelly Macdonald) y el líder de milicia Will Macon (Garret Dillahunt) arman un reparto secundario que sostiene la historia con la solidez de una mesa bien servida. Y hay un dato que los cinéfilos agradecen: Macdonald y Dillahunt ya habían coincidido en No es país para viejos (2007), la película de los Coen ganadora del Oscar. Allí ella era la esposa del protagonista y él un ayudante del sheriff; acá los roles se invierten, como si el destino les hubiera reservado una revancha veinte años después.
- John Stewart y Hal Jordan como dupla protagónica, en clave de detectives más que de superhéroes.
- Estética de western y thriller, con pueblos del interior y milicias paranoicas.
- Kelly Macdonald y Garret Dillahunt, dos sobrevivientes de No es país para viejos en papeles invertidos.
- Referencias puntuales al nuevo Universo DC, incluido un guiño a Batman.
- Chris Mundy como showrunner, con la segunda temporada dependiendo de HBO Max y el estudio.
Ciencia ficción con pies en el barro
La serie se permite meter la mitología superheroica y la ciencia ficción sin gritarlo a los cuatro vientos. Hay un episodio, por ejemplo, que tira una referencia a Batman que funciona como ventana al nuevo Universo DC que viene armando DC Studios, pero sin convertir la pantalla en un trailer de lo que viene. El equilibrio entre lo fantástico y lo realista está calibrado con bisturí: cuando aparece el anillo, aparece; cuando no, la historia sigue caminando como un policial clásico con un cadáver en el centro de la cuestión.
Como diría una vieja vidala norteña, "caminando por la huella, buscando la señal": algo así se sienten los protagonistas episodio a episodio, destapando capas que huelen cada vez más feo. La apuesta formal es el rasgo más distintivo de Linternas: no quiere ser una película de acción estirada en ocho capítulos, sino una historia de investigación con su propio pulso. Para el espectador cansado de explosiones en el espacio, el punto de entrada resulta curiosamente más amigable que en otras producciones del género.
¿Termina de funcionar la mezcla de ciencia ficción con policial negro? La verdad, a esta altura del partido todavía no se sabe, pero el camino elegido tiene la elegancia de los que saben dónde pisar. La recomendación, si te copa el noir de pueblo chico, las milicias con paranoia y los detectives que discuten mientras caminan por un camino de tierra, es sentarse frente a HBO Max y darle play sin expectativas de blockbuster. A veces, bajar del espacio es la mejor manera de volver a creer en una serie de superhéroes. Y si no te copa, siempre te queda la de saber que Kelly Macdonald sigue siendo una de las grandes actrices del mundo, aunque la hayan puesto a repartir partes en un pueblo que no existe.
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