Cerúndolo volvió a chocar con la misma pared en Nueva York
El argentino cayó ante el belga Alexander Blockx en octavos del US Open y suma su tercer Grand Slam consecutivo quedándose en la puerta de los cuartos. El partido se le escapó por detalles, otra vez.
El punto que cerró el partido lo dice todo: Cerúndolo intentó buscar el winners por la paralela, la pelota se quedó en la red y Blockx levantó los brazos. Cuatro sets, dos horas y diecinueve minutos, y el argentino otra vez mirando el techo de la Arthur Ashe con esa sensación amarga que ya conoce. Tercera vez en el año que se planta en octavos de un Major y tercera vez que se vuelve con las manos vacías.
La muralla belga desde el fondo
Blockx jugó un tenis incómodo, de esos que no te matan pero te van sacando el aire. El europeo se plantó siempre varios metros detrás de la línea de base y devolvió todo lo que le tiraron. Fran tuvo que inventar un golpe más en cada intercambio, y ese golpe extra se le fue de la cancha más veces de las que quisiera.
El primer set fue donde se cocinó todo. Cerúndolo generó ocho chances de quiebre y solo pudo meter una; el belga, en cambio, aprovechó las dos primeras que tuvo y se llevó el parcial por 6-3 en cincuenta minutos. Ahí nomás quedó la diferencia.
La reacción que no alcanzó
En el segundo set apareció otro Fran. Rompió el saque en el primer game, sostuvo el suyo y se mandó a la red como solución. Trece de quince puntos ganó en la zona caliente y empató el match con un 6-4 que ilusionaba.
- 34 golpes ganadores y 50 errores no forzados para Cerúndolo; 36 y 44 para Blockx.
- Cerúndolo convirtió 3 de 17 chances de quiebre; el belga, 6 de 12.
- 137 puntos para Blockx contra 133 de Cerúndolo.
- Blockx tuvo dos horas y diecinueve minutos para resolver el cruce.
La barrera que no se rompe
Después del segundo set, el belga recuperó el control. El tercero y el cuarto se definieron por la misma vía: 7-5 en ambos, con Blockx quebrando en los momentos clave y manteniendo la calma cuando el partido pedía sangre fría. Fran intentó, lo buscó, pero esa pared de Bélgica no se cayó.
Como me dijo el de la tribuna detrás de la platea, con ese tono de quien ya vio varias: "Pibe, siempre te pasa lo mismo". Y la verdad que duele, porque Cerúndolo ya mostró en Australia y Roland Garros que tiene nivel para estar más arriba, pero la puerta de los cuartos sigue cerrada con llave. La pregunta queda picando para 2027: ¿cuándo se anima a cruzar ese umbral? El circuito no espera a nadie, y la semana que viene arranca la gira europea, donde el argentino deberá resetear rápido si no quiere arrastrar el fantasma neoyorquino por el polvo de ladrillo y el cemento del viejo continente.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Corriente Rioja