Añada, blend y orgánico: el diccionario que el consumidor argentino necesita para descifrar una etiqueta de vino
La periodista Ana Paula Carrizo, desde Buenos Aires, recorre los términos técnicos que aparecen en las botellas locales y explica qué regulan los organismos oficiales y qué depende de cada bodega.
A más de mil kilómetros al sur de Buenos Aires, en la región vitivinícola que se extiende entre las provincias de Mendoza y San Juan, la cordillera de los Andes funciona como un escudo climático que moldea el carácter de los vinos argentinos. En ese marco geológico, las etiquetas que llegan a la góndola local suelen incluir palabras técnicas que, en muchos casos, no se explican por sí mismas y que generan dudas legítimas en consumidores de entre cuarenta y sesenta años que buscan tomar decisiones de compra mejor informadas, sin pagar de más por un término atractivo que no garantiza nada por sí solo.
La añada, un dato que no es el año de góndola
La añada es el año en que se cosecharon las uvas, y no el año en que el vino llegó al lineal de la vinoteca o del supermercado. Un vino que sale al mercado durante 2026 puede corresponder a una cosecha de 2023, 2024 o 2025, según el tiempo que el establecimiento productor haya destinado a la crianza en barricas de roble, en tanques de acero inoxidable, en huevos de cemento o directamente en botella. Ese proceso define parte del carácter final del producto. Además, las condiciones climáticas varían de un ciclo agrícola a otro, lo que provoca que ciertas añadas resulten más escasas y, en los segmentos de gama alta, más buscadas y más caras que otras.
Blend, corte y el piso del ochenta y cinco por ciento
Cuando la etiqueta utiliza la palabra blend o su equivalente en castellano, corte, el consumidor debe saber que se encuentra ante un vino elaborado con más de una variedad de uva, o bien con uvas provenientes de distintos viñedos o de distintas cosechas, y que los porcentajes de cada componente no siempre figuran en el envase. Lo que sí aparece de manera obligatoria, en el caso de los vinos varietales, es el cumplimiento de una exigencia concreta del Instituto Nacional de Vitivinicultura, el organismo que regula la actividad en el país: al menos el ochenta y cinco por ciento de la composición debe corresponder a la cepa declarada en la etiqueta. El quince por ciento restante puede estar integrado por otras variedades sin que el productor esté obligado a aclararlo en el rótulo.
Estate, single vineyard y la trazabilidad del viñedo
- Estate: indica que las uvas provienen de viñedos propios de la bodega, un dato relevante dado que una parte significativa de la producción argentina se elabora con uvas adquiridas a terceros productores.
- Single Vineyard: señala que la totalidad de las uvas procede de un único viñedo, lo que otorga trazabilidad y singularidad al vino resultante.
- Blend o corte: designa a los vinos elaborados con más de una cepa, o con uvas de distintos viñedos o cosechas, sin obligación legal de detallar los porcentajes.
Tardíos, orgánicos y puntajes: qué regula el Estado y qué decide la bodega
Los vinos tardíos se elaboran con uvas cosechadas fuera del período habitual, cuando ya se encuentran pasadas de madurez y parcialmente deshidratadas sobre la planta o en paseras. Ese proceso concentra los azúcares; parte de esa azúcar se transforma en alcohol durante la fermentación y el resto queda como azúcar residual, lo que les confiere la dulzura característica que los asocia con el acompañamiento de quesos y postres, aunque en Argentina también se los consume en otras ocasiones, con mayor frecuencia en sus versiones blancas dentro del canal supermercado. En materia de producción orgánica, para que un vino pueda exhibir el rótulo correspondiente en el mercado argentino debe haber sido elaborado sin agroquímicos, sin pesticidas ni fertilizantes sintéticos, y contar con una certificación emitida por una empresa habilitada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, el SENASA. Distinto es el caso de las etiquetas circulares con puntajes entre noventa y cien puntos: se trata de una herramienta de comunicación de cada bodega que reproduce las calificaciones asignadas por críticos internacionales a esa misma botella, y que no implica ningún tipo de certificación oficial.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Corriente Rioja