Platense se quedó a un gol de la hazaña y Fluminense se metió entre los cuatro mejores de la Libertadores
El Calamar ganó 2 a 1 en Vicente López con goles de Mainero y Sepúlveda, pero el 2 a 0 de la ida en el Maracaná lo dejó afuera en los cuartos de final. Ahora se cruza con Racing o Vélez.
Arrancamos por lo que duele: la pelota le quedó a Canobbio en la contra, enganchó adentro del área y la puso lejos de Cozzani. Hasta ahí, el empate global estaba servido. Después de ese gol, Platense necesitó convertir otra vez y no lo logró. Así de finito se cortó el sueño del Calamar en la Libertadores.
Y eso que el equipo de Palermo había hecho todo bien en el primer tiempo. A los 29, Mainero la agarró de afuera después de un rechazo corto de Millán y la metió abajo, con un desvío de por medio que descolocó a Fábio. Ya en el descuento de la primera mitad, el mismo Mainero tiró el centro desde la derecha y Sepúlveda ganó de cabeza por el segundo palo. Dos a cero, tribuna explotando y la serie igualada en el global. Una media hora que devolvió la ilusión a Vicente López.
Lo que dejó la ida en Río
Hay que recordar de dónde venía Platense. En el Maracaná, Fluminense se impuso 2 a 0 con tantos de Nonato y Hulk, el delantero que siempre aparece en los partidos grandes. Ese resultado era el que el Calamar tenía que remontar en su casa, y por momentos lo consiguió. Pero la diferencia de goles visitantes, esa regla que muchos miran por encima, fue la que terminó inclinando la balanza.
- Mainero, figura y motor: golazo de media distancia y asistencia perfecta para el cabezazo de Sepúlveda.
- Fábio, el arquero de Fluminense, sostuvo el resultado en el segundo tiempo con dos intervenciones clave ante Vázquez.
- Hulk avisó con un remate que se fue por arriba del travesaño y dejó en claro que la visita nunca se rindió.
- Cozzani no pudo hacer nada en el tanto de Canobbio, que llegó tras una pérdida de Ferreira en la mitad de la cancha.
La frase de la noche se escuchó en la tribuna cuando el árbitro adicionó cinco minutos y todo el estadio se paró: "Dale que se puede, dale que se puede". No se pudo. El Calamar se quedó a un gol de los penales y se despidió de la Copa con la frente alta, que no es poco para un club que hace años peleaba en otra liga.
Fluminense, mientras tanto, ya espera en semifinales. Su próximo rival saldrá del cruce entre Racing y Vélez, que define esta semana. Por la Liga Profesional, Platense vuelve a salir a la cancha el fin de semana que viene y necesita levantar el ánimo rápido, porque el golpe anímico de quedar eliminado así, tan cerca, duele. Y va a doler un rato.
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