Niki afina pianos y abre cajas fuertes: llega a streaming el thriller del director de la película sobre Navalny
Leo Woodall protagoniza esta historia de un joven con hiperacusia que pasa de los salones a los golpes perfectos. Daniel Roher, ganador del Óscar por el documental sobre el opositor ruso, se pasa al cine de ficción con un filme que ya se puede ver en streaming.
Es algo así como entrar a una casa a cambiar una canilla y, de paso, salir con la joya que estaba en el cuarto de al lado, sin que nadie se entere hasta el lunes. Esa es la idea madre de Un talento único (Tuner, en el título original), el primer largo de ficción de Daniel Roher, el canadiense que se llevó el Óscar al mejor documental con Navalny y que ahora se anima con el thriller de robos. La película acaba de aterrizar en las plataformas de streaming y tiene una pinta ideal para una noche de sofá y manta.
El protagonista es Niki, un joven que se gana la vida afinando pianos en casas acomodadas y en conservatorios. Lo que lo hace distinto al resto de los afinadores es su hiperacusia, una condición que le permite oír cosas que el resto de los mortales ni se imaginan. Esa misma sensibilidad auditiva es la que termina metiéndolo en un mundo paralelo: el de las aperturas de cajas fuertes en operaciones clandestinas, donde sus manos y sus oídos valen oro.
Un director que sabe mirar y escuchar
Roher aplica a la ficción el mismo ojo atento que mostró en su documental sobre el opositor ruso. Hay algo hipnótico en la forma en que la cámara se mete entre las cuerdas, los martillos y los mecanismos del piano: uno entiende por qué a Niki le fascina ese mundo. El sonido no viene a acompañar la imagen, sino que la empuja, la guía, marca el tempo de cada escena. Es un detalle que parece menor y no lo es: le da a la película una textura propia, sobre todo en los momentos de los golpes, cuando el oído del protagonista se vuelve la verdadera herramienta del robo.
El reparto y el tono
Leo Woodall (conocido por La chica del mar y la serie The White Lotus) se banca el protagónico con bastante oficio. No le sobra histrionismo, no le falta misterio. Y aparece Dustin Hoffman como el veterano afinador que lo enseña y lo acompaña, en un rol que le da peso a la trama y la ancla en algo más terrenal. El filme no busca reinventar el género ni volverse la nueva Heat: tiene sus limitaciones de producción y se nota en algunos rubros técnicos, pero la historia no se cae ni se aburre. Cero fisuras serias de arranque a fin.
Si te gustó esta idea, también podés probar con…
- Ladrones de medio pelo (Small Time Crooks, 2000) de Woody Allen: una pareja de clase baja abre una panchería como fachada para un robo mafioso y termina de fiesta en la alta sociedad. Una comedia liviana con Woody en su salsa.
- Atrapame si puedes (Catch Me If You Can, 2002) de Steven Spielberg, con Leonardo DiCaprato haciendo de estafador juvenil que falsifica cheques y se hace pasar por piloto, médico y abogado. Un chico con talento para el disfraz y la firma perfecta.
- Ocean's Eleven (2001) de Steven Soderbergh: once especialistas, un golpe a un casino en Las Vegas y George Clooney con todo el glamour del mundo. El patrón de los robos con equipo.
- El juego de Gerald (Gerald's Game, 2017) de Mike Flanagan: una mujer queda atrapada en una cama con esposas en una cabaña aislada y empieza a pelear por su vida y por su cabeza. No es un robo al uso, pero el protagonista pelea contra todo.
- Gran Hotel Budapest (The Grand Budapest Hotel, 2014) de Wes Anderson: un conserje y su aprendiz se meten en el robo de una pintura invaluable y en una herencia millonaria. Estética inconfundible y humor finísimo.
Yo voy con la versión corta: si tenés dos horas y querés un thriller prolijo, sin exigencias filosóficas y con un protagonista al que le prestás atención desde el minuto uno, Un talento único es una elección segura. Encendé el proyector o el televisor grande, bajá un poco la luz y dejate llevar por el oído fino de Niki. Después contame qué te pareció.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Corriente Rioja