Navone, contra la historia: el US Open lo cruza con Djokovic en el debut
Trece argentinos atraviesan el océano para pisar el cemento de Nueva York. La cita más brava la tiene Mariano, que se planta frente al serbio en primera ronda. Mientras tanto, Sinner se baja por la rodilla y Alcaraz reaparece tras cuatro meses.
El arranque fue una bofetada del sorteo. Mariano Navone, la revelación argentina de la temporada, se topa con Novak Djokovic en la primera rueda del US Open. El serbio, tetracampeón del torneo y dueño de 24 Grand Slams, sigue siendo una pesadilla para cualquiera que se le cruce. Pero así es el tenis: te toca el rival más duro en la primera esquina y no queda otra que subir al ring.
El USTA Billie Jean King National Tennis Center de Nueva York abre sus puertas este domingo para la 146ª edición del último Grand Slam del año. La organización repartirá una bolsa récord de 108 millones de dólares, cifra que refleja el vértigo económico que vive el circuito. En la cancha, sin embargo, la plata no juega: hay que ganar.
Los trece que cruzan el charco
- Mariano Navone, la prueba de fuego ante Djokovic
- Thiago Tirante, que viene de ganarle al serbio en Cincinnati, enfrenta al francés Adrian Mannarino
- Francisco Cerúndolo, Báez, Etcheverry y compañía completan la legión masculina
- Solana Sierra, contra la novena del mundo, la ucraniana Elina Svitolina
- Nadia Podoroska, con ranking protegido, debuta ante la suiza Simona Waltert
La ausencia más rutilante del cuadro es Jannik Sinner. El italiano, número 1 del mundo, no viajó a Nueva York por una lesión de rodilla que arrastra desde su consagración en Wimbledon. La baja abre el abanico de candidatos y le mete picante a un cuadro que ya estaba caliente. En la vereda de enfrente, Carlos Alcaraz reaparece en individuales después de casi cuatro meses afuera por un problema en la muñeca. Su primer rival es el ruso Roman Safiullin.
Lo de Tirante merece un párrafo aparte. El muchacho viene de vencer a Djokovic en el Masters 1000 de Cincinnati y ahora enfrenta a Mannarino, un francés veterano, de esos que te complican con el saque y el slice. Si le mete la misma agresividad que mostró en Ohio, el camino puede estirarse. Como dice la tribuna cuando alguien encara un partido así: 'Ahora demostrá que no fue casualidad'.
La historia que empuja desde atrás
El US Open es el único Grand Slam sobre cemento donde Argentina gritó campeón. Vilas lo ganó en 1977, Sabatini en 1990 y del Potro en 2009. Tres hazañas distintas, tres generaciones distintas, una misma superficie. Cuando un argentino pisa Flushing Meadows, carga esa mochila sin pedirla.
En la rama femenina, la defensora del título es la bielorrusa Aryna Sabalenka, número 1 del ranking WTA, que debuta ante la colombiana Camila Osorio. Sierra y Podoroska tendrán que remar desde abajo, pero el tenis ya les enseñó que los papeles a veces se dan vuelta.
“Siempre soñé con jugar un Grand Slam así, contra el mejor de la historia. Es el partido que cualquier chico quiere ganar al menos una vez en la vida.”Mariano Navone, en la previa al duelo con Djokovic
La pregunta queda flotando en el aire: ¿cuál de los trece puede llegar más lejos en el cuadro? Lo concreto es que la delegación tiene volumen, talento y nombres con argumentos. Lo que viene la fecha próxima, después del lunes y martes de primera ronda, es empezar a ver quién se acomoda en la conversación grande y quién se queda en el umbral. En Nueva York, como siempre, el cemento no perdona a nadie.
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