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JUE, 17 SEPT 2026
Vida

La "VTV del amor": cuando la costumbre se impone y el deseo nunca termina de apagarse

El psicoanalista Gabriel Rolón pasó por la pantalla de Luis Novaresio y dejó una invitación fuerte: revisar los vínculos de pareja como quien lleva el auto al taller, mirarlos de frente y preguntarse qué los sostiene. Habló del miedo a la soledad, de la resignación y de esa falta que persiste incluso cuando conseguimos lo que queremos.

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Valeria YacanteSociedad y vida cotidiana · 17 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

Eran cerca de las once de la noche y yo estaba con la taza de café a medio terminar cuando arrancaron a charlar en la pantalla. Lo primero que me llamó la atención no fue lo que dijo Gabriel Rolón, sino la imagen que eligió para empezar: un auto entrando a una planta de verificación técnica. "VTV del amor", la llamó, como si a las parejas también les llegara el turno de hacer la revisación periódica para ver qué les está fallando. Y la verdad es que la metáfora me quedó dando vueltas toda la noche.

Lo que Rolón le planteó a Luis Novaresio fue bastante simple, pero incómodo de escuchar: muchos vínculos de pareja siguen adelante más por costumbre, por resignación o por el miedo a quedarse solos que por una elección genuina de estar ahí. O sea, no es que la gente no quiera quererse; es que a veces sostiene relaciones que generan sufrimiento porque no se anima a mirar de cerca lo que le desagrada del otro, o porque ya bajó los brazos y se quedó.

La soledad que no se va ni con abrazo

Hay algo en lo que dijo que me parece clave y que a mí, personalmente, me resonó mucho: la compañía de alguien querido calma, abriga, da sensación de cobijo, pero no elimina la soledad por completo. Incluso un abrazo, sostuvo, puede aliviar lo que una persona siente sin terminar de resolverlo. Y eso, lejos de ser una derrota, forma parte de la experiencia humana: convivimos con límites, con la certeza de que la vida y los afectos no son para siempre, y eso nos deja una falta persistente que muchas veces preferimos no mirar.

“El deseo te incomoda porque te señala la falta. Se desea lo que no se tiene.”Gabriel Rolón
  • Conseguir el trabajo que buscábamos.
  • Alcanzar un éxito profesional o personal.
  • Leer ese libro que teníamos pendiente.
  • Tener un hijo.
  • Encontrar una pareja.

Esa lista, según contó el psicoanalista, sirve para ilustrar algo que a muchos nos cuesta aceptar: alcanzar lo que deseamos no borra del todo la sensación de que falta algo. Conseguir lo que queremos no nos completa, porque el deseo por definición apunta a lo que no tenemos. Y si aplicamos esa lógica a la pareja, la pregunta que queda flotando es bastante directa: cuánto de lo que somos juntos responde a un deseo vivo y cuánto a la inercia de no animarse a estar solo.

Yo creo que ahí está la parte más potente de lo que dijo Rolón, y por eso me parece una buena idea llevarse esa "VTV" a la mesa de los domingos. No para romper nada, sino para revisar con honestidad qué lugar tiene el malestar dentro del vínculo, qué lo sostiene y cuánto pesa el miedo a la soledad en la decisión de seguir. A veces, como dijo él mismo en algún momento de la charla, lo más sano es aceptar que convivimos con una falta que no se termina de ir ni con abrazo, ni con deseo cumplido, ni con años compartidos. Y que eso, lejos de ser un fracaso, puede ser el punto de partida para mirarnos con un poco más de verdad.

VY
Valeria YacanteSociedad y vida cotidiana

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