Treinta dólares y un cadáver en el desierto: el papelón (¿o la genialidad?) de "Zyzzyx Road"
Un thriller de bajo presupuesto, un estreno en un cine alquilado de Dallas y seis espectadores en una semana. La historia real de la película que recaudó menos que un café con medialunas y terminó vendiéndose en 23 países.
Es como encontrar un altar en el fondo de un arroyo seco: uno no sabe si está frente a una reliquia sagrada o frente al descuido más absoluto del desierto. Eso mismo transmite "Zyzzyx Road", la película que suena a invento de madrugada y, sin embargo, existió, se filmó y se estrenó (aunque "estrenar" quede entre comillas) en febrero de 2006.
Acá va lo que cuenta la historia: una pareja enterró al exnovio de ella en el tramo de la carretera Zyzzyx, en las afueras de Las Vegas. Cuando vuelven a buscar el cuerpo, no lo encuentran. Punto. A partir de ahí, lo que sostiene la película es la incomodidad de haber hecho algo irremediable y no poder borrarlo del mapa.
Elenco con pergaminos y un rodaje express
La pareja protagónica la armaron Leo Grillo (el que arrastra el muerto y la culpa), Katherine Heigl (que en aquel momento todavía no era la doctora de "Anatomía de Grey", aunque ya había filmado el piloto de esa serie) y Tom Sizemore, un actor con peso propio que venía de films como "Rescatando al soldado Ryan" y "Heat". El dato de color: Heigal quedó adentro porque Thora Birch había dicho que no.
El guion, la producción y la dirección llevan la misma firma: John Penney, un guionista con experiencia que había trabajado con gente como Brian Yuzna y Joey Travolta. Ésta fue su primera vez dirigiendo material propio. La producción costó 1.2 millones de dólares y se rodó en apenas veinte días del verano de 2005, en el desierto de Mojave. Veinte. Días.
La estrategia que parecía un chiste
- Alquilaron el Highland Park Village Theater de Dallas por 1.000 dólares la semana.
- Se programó una sola función diaria, al mediodía, con entradas a cinco dólares.
- Duró del 25 de febrero al 2 de marzo de 2006.
- Fueron seis personas en total.
- Recaudaron 30 dólares.
- Al dueño y a su amigo les devolvieron las dos entradas: neto, 20 dólares.
A esa altura, la pregunta ya no es cuánto se perdió, sino para qué se hizo. Y la respuesta está en el resto del recorrido: los derechos internacionales de DVD terminaron sumando cerca de 368.000 dólares, vendidos en 23 países. La operación no era llenar salas en Texas: era cumplir los requisitos formales de estreno en Estados Unidos para después poder venderla afuera. Una especie de turismo fiscal cinematográfico, con su alfombra roja y todo.
“A veces pienso que el verdadero guion de esta historia es el guion comercial: treinta dólares en la caja, doscientos ochenta kilómetros de arena y un muerto que no aparece ni en la ficción ni en la recaudación.”Gonzalo Bazán
Lo más curioso de todo es que nadie tuvo que fingir que la película era un éxito: la operación fue transparente, casi didáctica. Si te interesa el detrás de escena de una producción independiente, esta clase de movimientos explica más que cualquier manual de marketing. Y si lo que te gusta es la película en sí, también la podés buscar: está, se consigue, y por lo visto hasta se vendió en 23 países. Recomendación concreta: si te topás con "Zyzzyx Road" en algún catálogo de filmes independientes, dedicate cuarenta minutos del domingo a verla con el café al lado. Apreciá el desierto, el suspenso barato y la idea de que, a veces, treinta dólares en la caja no son un fracaso: son un permiso para seguir filmando.
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