Saltar al contenido
Corriente RiojaCorriente Rioja ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.540,00 +0,33%Dólar blue $1.560,00 +0,32%Dólar MEP $1.544,10 +0,10%Riesgo país 648 pb +4,18%
LUN, 19 OCT 2026
Tecnología

¿Se puede reemplazar una torre de celular con un dirigible a 17 kilómetros de altura? Sí, y ya lo probaron sobre Japón

La empresa Sceye y la operadora SoftBank ensayaron con éxito una estación base 4G montada en una nave estratosférica que sobrevoló la isla de Shikoku durante una semana. El resultado abre un debate sobre cómo cubrir zonas remotas o afectadas por desastres.

SO
Sofía OliveraTecnología y ciencia · · lectura 3 min
¿Se puede reemplazar una torre de celular con un dirigible a 17 kilómetros de altura? Sí, y ya lo probaron sobre Japón

¿Puede un globo de helio hacer el mismo trabajo que una antena de telecomunicaciones clavada en el suelo? La pregunta suena extravagante, pero dejó de serlo el mes pasado: un dirigible no tripulado de la compañía estadounidense Sceye operó como torre celular sobre Japón, a unos 17 kilómetros de altitud, y sostuvo llamadas, mensajes y alertas de emergencia en una zona donde la cobertura había sido apagada a propósito.

Un viaje de 30 días y casi 30.000 kilómetros

La aeronave, bautizada Service Test 1, mide 83 metros de largo, se infla con helio y se impulsa con paneles solares. Despegó el 9 de agosto desde Moriarty, en el estado de Nuevo México, cruzó el Pacífico y permaneció más de siete días sobre la isla de Shikoku, cerca de Muroto, a una altura de entre 16,5 y 17 kilómetros, es decir, por encima del tráfico aéreo comercial y de las corrientes de chorro (vientos intensos que circulan a gran altitud). Regresó a suelo estadounidense el 5 de septiembre, luego de casi un mes de vuelo y cerca de 30.000 kilómetros recorridos.

A bordo llevaba una antena llamada SceyeCell, que funcionó como estación base 4G LTE integrada a la red central de SoftBank. Para validar la prueba, la operadora japonesa desactivó de manera deliberada la cobertura celular terrestre en la zona y dejó que la nave la reemplazara por completo.

Qué se probó y qué resultados se obtuvieron

  • Llamadas de voz, mensajes de texto, navegación web y transmisión de video funcionando sobre la red del dirigible.
  • Activación de un sistema de alertas pensado para terremotos y tsunamis, frecuente en la región.
  • Una línea de auxilio marítimo operada junto con la guardia costera japonesa.
  • Control remoto de drones equipados con tarjetas LTE, que enviaron video en tiempo real a la nave.
  • Procesamiento de datos a bordo, sin pasar por centros en tierra, con un tiempo de respuesta promedio de 68 milisegundos, una baja de más del 40 por ciento frente al procesamiento habitual en la nube.
“Puede quedarse sobre una zona de operación en la estratósfera, justo por encima de la corriente de chorro y 30 veces más cerca que los satélites de órbita baja.”Mikkel Frandsen, fundador y director ejecutivo de Sceye

Según la organización inversora Helena, la plataforma podría escalar hasta transportar cargas de 250 kilogramos, entre 25 y 50 veces más que otras plataformas estratosféricas comparables. Una sola nave desplegada a escala plena equivaldría, según la empresa, a unas 500 torres terrestres de telefonía.

También se ensayó comunicación óptica con láser entre el dirigible y una estación en tierra, una tecnología pensada para vincular satélites de órbita baja con la superficie con mayor ancho de banda. El director de tecnología de Sceye, Johnny Truong, describió el conjunto como un avance hacia una red de comunicaciones en tres dimensiones, es decir, ya no limitada a antenas fijas, sino apoyada también en plataformas aéreas y espaciales.

Para qué sirve esto en La Rioja

En una provincia con vastas zonas rurales y de montaña donde la fibra óptica y las antenas terrestres todavía no llegan, una plataforma de este tipo podría cubrir blancos críticos como emergencias en los faldeos de la cordillera, incendios en el oeste provincial o eventos sísmicos. También permitiría restablecer comunicaciones en cuestión de horas tras un desastre natural, sin desplegar infraestructura en el suelo. La gran pregunta pendiente es regulatoria y económica: quién opera la nave, cómo se asignan las frecuencias y a qué costo se ofrecería el servicio frente a la expansión de la red 5G.

SO
Sofía OliveraTecnología y ciencia

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo