LeBron se prueba la camiseta de los Sixers en el Madison: la NBA vuelve a abrir el telón con todo
La liga más famosa del mundo arranca su temporada 2026-27 con un cruce de alto voltaje entre Philadelphia y los Knicks, los actuales monarcas. También juegan Oklahoma y San Antonio, con la espina de las Finales del Oeste todavía clavada.
Abrí la nota por la jugada que todavía no se jugó pero que ya está dando vueltas en la cabeza de todos: LeBron James, a sus 41, debuta este martes con la camiseta de Philadelphia 76ers y nada menos que en el Madison Square Garden, la casa de los Knicks de Nueva York, los flamantes campeones. Sí, el rey cambia de trono y lo hace en el escenario más exigente de la liga.
En el norte se habla poco y se dice mucho. Del otro lado, los de la Gran Manzana defienden corona después de 53 años de seca: en el clásico español, "hay que defenderla en la cancha". Y lo cierto es que el equipo llega con el motor intacto: Jalen Brunson y Karl-Anthony Towns siguen siendo los ejes de un conjunto que el año pasado terminó 53-29 en la fase regular y encadenó 13 victorias al hilo en playoffs. La tercera ofensiva más eficiente (119,8 puntos cada 100 posesiones) y la séptima mejor defensa (113,3) hablan de un bloque equilibrado. La única variante fue abajo: se fue Mitchell Robinson y adentro entró Andre Drummond, un cambio de apellido más que de energía.
El rompecabezas que le queda a Nick Nurse
En Philadelphia no sobra nada y, justamente, ese es el primer problema. El Cabezón -así le dicen en el vestuario a Nick Nurse- tiene que hacer jugar juntos a LeBron, Jaylen Brown, Tyrese Maxey y a un Joel Embiid que viene con el cuerpo en modo cristal: apenas 96 partidos de temporada regular en las últimas tres campañas. La fórmula, dicen en el camerino, pasa por lo que mejor sabe hacer el Rey: manejar el juego sin tener siempre la pelota en la mano. Hay que ver si el físico le responde. Los 41 pesan, pero pesan distinto cuando jugás con cuatro All-Stars al lado.
“Con LeBron no compartís la pelota: él te la hace llegar cuando hay que llegar.”Un asistente técnico de los Sixers, sobre el desafío de repartir protagonismo
El Oeste, con cuentas pendientes
En Oklahoma la bronca todavía está fresca. El Thunder cerró la fase regular con el mejor récord de toda la liga (64-18) y terminó viendo cómo San Antonio le ganaba las Finales de Conferencia en siete partidos. El Choclo -así le dicen al perímetro de OKC- sigue siendo una aplanadora defensiva (cedió 8,3 puntos menos por cada 100 posesiones que el promedio de la liga), pero ahora sabe que el Oeste tiene un dueño nuevo y se llama Spurs. Victor y compañía, conocidos como los pibes de San Antonio, prometen no aflojar.
En el fondo, esta NBA que arranca no es solo un calendario: es un montón de historias cruzadas que se sacan chispas. LeBron con otra camiseta, el campeón defendiendo con la tribuna en llamas, el Oeste con la sangre todavía caliente y los Warriors aprendiendo a ser, otra vez, un equipo nuevo. Yo, la verdad, no me pierdo el primer partido ni aunque me quede sin café. La fecha próxima ya tiene aroma a clásico y, como siempre en esta liga, el que pestañea se queda mirando el aro.
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