Corriente Rioja ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.540,00 +0,33%Dólar blue $1.560,00 +0,32%Dólar MEP $1.545,60 +0,59%Riesgo país 578 pb +2,12%
JUE, 24 SEPT 2026
Entretenimiento

Lali y el ritual de llenar estadios: la despedida que ya tiene la plata quemándose en la calle

La cantante cierra su gira “No vayas a atender cuando el demonio llama” el sábado 26 de septiembre en el Monumental, con localidades agotadas y subte especial hasta la madrugada. Crónica de un fenómeno que ya suma ocho funciones colmadas.

GB
Gonzalo BazánCultura y espectáculos · 24 DE SEPT DE 2026 · lectura 4 min

(Ser famoso en la Argentina es una cosa rara: de repente te gritan el nombre en un bar de Paso de los Libres y al rato estás vaciando una cuenta bancaria para comprar una platea. A Lali le pasa eso todos los años desde hace rato, y este 2026 lo lleva a un punto que ya parece enfermedad benigna.)

Porque lo de Lali Espósito ya dejó de ser una gira y se convirtió en un estado del asunto. El sábado 26 de septiembre va a despedir “No vayas a atender cuando el demonio llama” en el Monumental, con las localidades agotadas, en lo que será su tercer River del año. Si me preguntan a mí, es el tipo de cosa que en cualquier manual de marketing figura como “caso de estudio” y en la calle se vive como una liturgia: cola desde la mañana, remera de la gira, lagrimita inevitable cuando arranca el primer tema.

La logística de la despedida

Para el que vaya, conviene anotar: las puertas del estadio se abren a las 17 y el show arranca a las 21, puntual. Los accesos habilitados serán los habituales para eventos grandes, sobre Libertador en el cruce con Padre Juan B. Neumann y sobre Monroe en Nicanor Méndez, con desconcentración repartida por ambos corredores para evitar que la salida termine como un embudo humano.

Y hay un dato que a más de uno le va a sacar un suspiro: la línea D de subte va a funcionar hasta la 1.30 del domingo, con paradas habilitadas en Olleros, Plaza Italia, Pueyrredón y 9 de Julio. O sea, nadie se queda sin volver a casa después de cantar garganta abajo con la última fecha. Es el mínimo razonable cuando se anuncia un Monumental lleno: el Estado haciendo lo que tiene que hacer, que es no dejar varada a la tribuna a las tres de la mañana.

Ocho estadios, cero localidades vacías

(Yo siempre digo que las cifras hay que contarlas como se cuentan las historias de la Puna: con un poquito de viento de fondo.) La nueva fecha lleva a ocho la cantidad de recitales con todas las localidades vendidas en esta gira. El recorrido arrancó en Vélez, donde la cantante hizo cinco funciones durante 2025, y siguió este año en Núñez, con dos primeras noches el 6 y el 7 de junio que, según datos de la producción, reunieron a más de 160.000 personas en conjunto.

Es una enormidad. No es un número: es una multitud que eligió lo mismo un viernes y un sábado seguidos, que pagó lo que había que pagar y volvió a la semana siguiente con la misma plata. En aquel River pasaron cosas que ya forman parte del anecdotario del pop argentino: Kylie Minogue como invitada, Dillom bajando del escenario a los aplausos, Duki haciendo lo que sabe hacer, que es despertar a una tribuna. Para esta despedida todavía no había invitados confirmados oficialmente, aunque en los grupos de fans se barajaban nombres con la seriedad de un tarot.

“Qué bueno, qué emoción, me quedé tiesa.”Lali Espósito, al enterarse del agotamiento de entradas durante un ensayo

Una estrella que se entera ensayando

Hay un detalle que me parece hermoso y lo cuento porque dice mucho de cómo se mueve esto. Lali se enteró de que se había agotado el Monumental mientras ensayaba. Su equipo le llevó la noticia y ella quedó tiesa, según sus propias palabras, en una escena que quedó grabada en un video que después compartió con el público. Después repitió el anuncio en su Instagram, con imágenes de sus shows anteriores en Núñez, y en el mismo ensayo les habló a quienes preparan el show: “Yo sé que cada uno lo da todo”, dijo, agradeciendo el tiempo y la energía de la producción.

(Hay algo ahí que a mí me emociona: una estrella de su tamaño enterándose en vivo de que volvió a hacer historia. No en una oficina, no en un Zoom con un mánager, sino en una sala de ensayo, con el cuerpo todavía caliente del trabajo. Es el tipo de escena que uno quisiera ver más seguido en cualquier industria.)

Para tener en cuenta el sábado

Recomendación concreta para el que tenga la suerte de estar ahí: vayan temprano, lleven algo para comer antes de pasar, aguanten la cola con paciencia y, sobre todo, no se pierdan los primeros cuatro temas, que suelen ser los más eléctricos. Si no consiguen entrada, quédense cerca del Monumental igual: la desconcentración va a ser un show aparte. Y si van en subte, ya saben: D hasta la madrugada, sin excusas.

(Me despido con una vidala que me viene a la memoria cada vez que alguien llena un estadio tres veces en un año: “Cruz de madera, crucesita, para qué me dejaré andar”. A Lali, por ahora, la dejaron.)

GB
Gonzalo BazánCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo