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VIE, 11 SEPT 2026
Entretenimiento

Iron Man se sacó la careta y volvió con otra: Robert Downey Jr. ahora es Doctor Doom y el Marvelverso tiembla

El actor que fue Tony Stark durante más de una década reapareció en la Comic-Con de San Diego con una máscara y se confirmó como el gran villano de las próximas dos películas de Avengers, otra vez bajo la dirección de los hermanos Russo.

GB
Gonzalo BazánCultura y espectáculos · 11 DE SEPT DE 2026 · lectura 5 min

(Pará que te cuento, porque esto es de esas cosas que parecen un cuento del norte y sin embargo pasaron en California.) La Comic-Con de San Diego viene siendo desde hace años una especie de carnaval para geeks, pero lo que se vio el sábado en el Hall H fue directamente un golpe de efecto a la mandíbula: una figura encapuchada subió al escenario sin decir una sola palabra, se sacó la capucha y, cuando se quitó la máscara metálica, apareció Robert Downey Jr. con una sonrisa de costado que ya es marca registrada. El mismo actor que durante más de diez años fue Tony Stark, o sea Iron Man, hasta el sacrificio heroico de 2019, estaba de vuelta en el universo Marvel. Pero esta vez no venía a salvar nada: venía a ser el problema.

La confirmación cayó como un baldazo de agua fría, o como un buen vino, según de qué lado del mostrador se mire. Marvel oficializó que Downey Jr. encarnará al Doctor Doom (Doctor Muerte para los amigos de la traducción literal), uno de los villanos más pesados del catálogo de la editorial, y que lo hará en dos películas consecutivas: Avengers: Doomsday y Avengers: Secret Wars. Ambas estarán dirigidas por Joseph y Anthony Russo, los mismos realizadores que ya manejaron la saga en Infinity War y Endgame, así que estamos ante un reencuentro completo del equipo que alguna vez le hizo ganar a Marvel miles de millones de dólares en todo el planeta.

Una nueva máscara para el mismo actor

El propio Downey Jr. lo resumió con una frase que ya quedó flotando en el aire del Hall H: "Nueva máscara, misma tarea". Una manera elegante, y bastante irónica, de decir que vuelve a ponerse el traje (bueno, en este caso la máscara y la capa) para encabezar el próximo gran arco del estudio. Es un movimiento raro, casi deportivo: pasar de ser el héroe redentor de la franquicia a convertirse en el villano central de la saga que viene. Algo así como si Messi se pusiera la camiseta de un rival clásico. No es que sea la primera vez que un actor cambia de bando en lo mismo (ahí está Benedict Cumberbatch, que pasó de Khan a Doctor Strange sin que se le caiga la cara de vergüenza), pero el peso simbólico de Downey Jr. para Marvel es otro: sin él, probablemente, no existiría el Marvel Cinematic Universe tal como lo conocemos hoy.

El pasado que muchos olvidan

(Hagamos un poco de memoria, que viene bien.) Cuando Marvel empezó a armar la primera película de Iron Man, a fines de la década del 2000, el estudio no las tenía todas consigo con el casting. El nombre de Downey Jr. generaba ruido interno: su historia personal, sus problemas con la ley, sus idas y vueltas con el alcohol y las sustancias habían hecho que varios ejecutivos pusieran reparos. Cuentan que el director Jon Favreau fue el que insistió, y que cuando se filtró la posibilidad de que él fuera Tony Stark, la reacción del público en foros y redes fue tan entusiasta que la decisión se terminó de inclinar. Le pagaron 500.000 dólares por esa primera película, una cifra que hoy suena a broma si se la compara con lo que se mueve en la industria. El filme recaudó más de 580 millones de dólares en todo el mundo y, según dijo después el productor Kevin Feige, contratarlo fue "una de las mejores decisiones en la historia de Hollywood". Ahí nomás, Feige lo dijo sin ponerse colorado.

Y ojo con un detalle que no es menor: en el mismo panel se confirmó el título definitivo de la película de Los Cuatro Fantásticos, que se llamará The Fantastic Four: First Steps, y se ratificó la dirección de Matt Shakman (el mismo que se hizo cargo de WandaVision). El reparto, hay que decirlo, es de esos que invitan a ilusionarse: Pedro Pascal, Vanessa Kirby, Joseph Quinn y Ebon Moss-Bachrach. La fecha de estreno está marcada para el 25 de julio de 2025. O sea, en apenas un año Marvel va a empezar a mostrar las cartas de esta nueva etapa, y la primera gran apuesta argumental tiene nombre y apellido: un Downey Jr. con capa verde y máscara de metal.

“Nueva máscara, misma tarea.”Robert Downey Jr. en el Hall H de la Comic-Con de San Diego

Lo que queda flotando, después del anuncio, es la pregunta del millón: ¿cómo se come que el actor más querido del Marvelverso termine siendo el villano de su próxima gran saga? Lo que se vio en San Diego es apenas la punta del iceberg; lo concreto, lo que se va a poder juzgar, llegará con los tráileres y, sobre todo, con las dos películas de los Russo. Mientras tanto, una certeza: el estudio no apuesta a lo loco. Cuando Feige y compañía mueven una ficha así, es porque ya tienen en la cabeza la jugada completa. Habrá que ver si el público, que se sabe de memoria el heroísmo de Tony Stark, está dispuesto a aplaudirlo mientras le quiere volar la Tierra de las manos.

Mi recomendación, si te copa el universo Marvel y querés ir calentando motores para lo que se viene: revisitá Avengers: Infinity War y Endgame (las dos están en Disney+), leé aunque sea una Wiki del personaje Doctor Doom para entender qué onda con este villano que tiene más vueltas que un bagayero en la frontera, y agendá el 25 de julio de 2025 para el debut de Los Cuatro Fantásticos, que pinta como la antesala de esta nueva saga. Después de eso, sentarse a esperar, mate mediante, y ver cómo se reinventa uno de los actores más convocantes de las últimas décadas. Como diría una buena vidala norteña: "ha vuelto el que se fue, y trae consigo la lluvia y la sed". Algo así se siente en el aire del Marvelverso estos días.

GB
Gonzalo BazánCultura y espectáculos

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