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DOM, 18 OCT 2026
Vida

Van Damme a los 66: cómo se entrena el hombre que popularizó el split en el cine de acción

Lesiones en la espalda y las articulaciones lo obligaron a reformular su rutina. Hoy privilegia la movilidad, la flexibilidad y las cargas moderadas, y conserva una base de karate y culturismo que arrastra desde la adolescencia.

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Valeria YacanteSociedad y vida cotidiana · · lectura 3 min
Van Damme a los 66: cómo se entrena el hombre que popularizó el split en el cine de acción

Me encontré con la historia de Jean-Claude Van Damme en una tarde de sábado, mientras revisaba notas viejas sobre actores de los años 80. Lo que me llamó la atención no fue una pelea filmada ni una patada cinematográfica, sino una confesión reciente del belga, ya con 66 años, sobre cómo reorganizó su manera de entrenar después de décadas de exigirse el cuerpo al límite. La frase que repitió en más de una entrevista me quedó dando vueltas: "A medida que envejezco, he intentado equilibrar mucho más mi entrenamiento". En esa idea, el volumen muscular dejó de ser la prioridad y pasó a serlo no romper la máquina.

Una base construida desde los 10 años

Para entender el presente hay que mirar la mochila que carga. Van Damme arrancó en karate Shotokan a los 10 años, se recibió de cinturón negro una década después y llegó a representar a Bélgica en el Campeonato Europeo de karate de 1979. En paralelo se metió de lleno en el culturismo y se consagró campeón del Mr. Bélgica en 1978. Esa combinación temprana de fuerza, elasticidad y técnica de combate es la que después se vio en pantalla, en películas como Bloodsport, Kickboxer o Double Impact, y la que terminó marcándole la agenda de lesiones cuando los rodajes le pedían cada vez más repeticiones, más saltos y más golpes.

Fuerza con criterio, no con ego

El esquema actual está lejos del de sus años de mayor exposición. Las sesiones de fuerza se reparten por grupos musculares, dos por jornada, con alternancia día por medio. El eje no es la barra más cargada del gimnasio sino la ejecución técnica: espalda derecha, caderas bien ubicadas y un ritmo de repeticiones que él mismo describe como controlado. Las cargas son moderadas, pensado para llegar al cansancio muscular sin martirizar las articulaciones. "Intento adoptar un enfoque inteligente, aprendiendo de experiencias previas para asegurarme de no lesionarme la espalda ni las piernas", resumió.

  • Arrancar con pesos muy bajos, incluso de un kilogramo, y repetir el movimiento hasta tener la postura estable antes de subir la carga.
  • Trabajar dos grupos musculares por jornada y alternar día por medio para darle tiempo al cuerpo a recuperarse.
  • Priorizar la técnica por encima del peso: espalda derecha, cadera alineada y repeticiones controladas.
  • Evitar los impactos innecesarios en rodillas y tobillos, las articulaciones que más le pasaron factura a lo largo de los años.
  • Sumar cardio en bicicleta estática dos o tres veces por semana, prestando atención a la respiración y a las respuestas del propio cuerpo.

El yoga y los isométricos como rehabilitación

A la rutina de fuerza y al cardio se le suman dos patas que el belga incorporó hace más de 25 años, después de una lesión que le hizo ruido: el yoga y los ejercicios isométricos. Los eligió para ganar flexibilidad, recuperar destreza y volver a sentirse en forma sin volver a romperse. "Hace años me lesioné, así que me rehabilité para ganar flexibilidad, destreza y ponerme en forma", contó. Para él, una de las grandes ventajas de los isométricos es que pueden hacerse en cualquier lugar, sin máquinas pesadas ni grandes espacios, lo que los convierte en una herramienta útil para cualquiera que quiera sumar trabajo de fuerza sin necesidad de un gimnasio equipado.

“A medida que envejezco, he intentado equilibrar mucho más mi entrenamiento.”Jean-Claude Van Damme

Lo que enseña Van Damme a los 66 no es una receta para Hollywood, sino algo bastante más terrenal: que el cuerpo con el que uno se jubiló de los 30 se entrena de otra manera. Si a los 20 la lógica era dar todo y mostrar de qué se era capaz, a esta altura la lógica es sostenerse sin romperse, mover las articulaciones sin que protesten y entender que la flexibilidad, más que un truco de cámara con el que se hizo famoso, es la verdadera garantía de seguir entrenando mañana.

VY
Valeria YacanteSociedad y vida cotidiana

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