Corriente Rioja ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.545,00 +0,65%Dólar blue $1.560,00 0,00%Dólar MEP $1.557,30 +0,93%Riesgo país 578 pb +2,12%
VIE, 25 SEPT 2026
Entretenimiento

Setenta y cuatro capítulos sin un solo relleno: el manga que Urasawa cuidó cuadro por cuadro

Detrás de la adaptación animada de Monster hubo una condición que cambió todo: Naoki Urasawa le pidió a Madhouse que ningún capítulo del manga quedara afuera. El diseñador de personajes Shigeru Fujita recuerda cómo el autor intervino hasta en la postura del protagonista.

GB
Gonzalo BazánCultura y espectáculos · 25 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

Hay cosas que se cocinan a fuego lento y que, sin embargo, cuando salen al mundo no pierden una sola gota de sabor. Monster, el thriller policial que Naoki Urasawa publicó entre 1994 y 2001 y que la gente de Madhouse convirtió en serie animada en 2004, es un poco eso: un guiso de 74 episodios que respetó la receta al milímetro, porque su propio cocinero no consintió que le cambiaran ni un grano de sal.

Para entender por qué esta adaptación es rara (de las raras raras) hay que saber cómo arrancó. Cuando el manga terminó de publicarse pasaron tres años hasta que la versión animada llegó a la pantalla. No fue un capricho: esa pausa sirvió para que Urasawa, el estudio y Shigeru Fujita, el diseñador de personajes, acordaran cómo se iban a contar las cosas. Y lo que se acordó fue muy sencillo de decir y bastante complicado de cumplir: el anime tenía que incluir todo el material original. Sin recortes, sin resúmenes, sin ese invento televisivo de estirar la trama con capítulos de relleno.

El protagonista que camina con la espalda curva

Fujita, que es quien firma los trazos del personaje, recuerda en sus memorias que Urasawa no se quedó en la puerta mirando cómo otros trabajaban. El mangaka fue a reuniones, muchas reuniones, y en cada una llevaba indicaciones precisas. La más llamativa tiene que ver con el cuerpo del doctor Kenzo Tenma, el neurocirujano japonés que termina persiguiendo a un sociópata por media Europa.

Según cuenta Fujita, desde un determinado punto de la historia Urasawa pidió que Tenma apareciera con la cabeza baja y la espalda curvada. No era un capricho estético: la postura contaba el derrumbe interno del personaje sin necesidad de un monólogo ni de una voz en off. Si alguna vez vieron la serie y sintieron que el protagonista se iba apagando de a poco, que su cuerpo se iba achicando mientras la trama se hacía más grande, ya saben quién firmó esa indicación.

Lo notable es el método. Urasawa no sólo eligió qué escenas se animaban (la selección del contenido) sino cómo se mostraban (la forma de esos gestos a lo largo de los 74 capítulos). Un creador de manga supervisando la postura de su personaje en otra medium: una mezcla de obsesión y de generosidad que muy pocas veces se ve en la industria.

La condición que cambió la historia

Claro que, antes de hablar de reuniones y de espaldas encorvadas, hubo un momento bisagra. Masao Maruyama, el histórico jefe de Madhouse, le planteó el proyecto a Urasawa con una sola condición encima de la mesa: si el estudio hacía la serie, tenía que trasladar íntegramente el manga. Todos los capítulos, todas las escenas, todos los diálogos. El autor dijo que sí, y esa decisión (más que cualquier otra) fue la que terminó dándole forma al Monster que hoy se puede ver en distintas plataformas.

El resultado fue una serie sin episodios de relleno. Una rareza en cualquier producción animada, más todavía en una de 74 capítulos emitidas por la televisión japonesa entre 2004 y 2005. Monster se banca la comparación con cualquier thriller policial de imagen real, y mucho de eso se explica por la disciplina de adaptar sin recortar.

Si nunca la vieron, aprovechen un finde largo y dedíquenle los 74 capítulos del tirón. Es de esas series que después se extrañan, como cuando uno deja de visitar a un amigo del barrio y de golpe se da cuenta de que le está debiendo una charla. Para los que ya la vieron: vuelvan a los primeros capítulos y fíjense en cómo empieza a cambiar esa espalda que Urasawa les pidió curva. En esa línea de dibujo está escrita, sin palabras, toda la tragedia de Tenma.

GB
Gonzalo BazánCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo