Saltar al contenido
Corriente RiojaCorriente Rioja ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.550,00 +0,32%Dólar blue $1.565,00 -0,32%Dólar MEP $1.553,60 +0,31%Riesgo país 704 pb +4,45%
JUE, 22 OCT 2026
Vida

Por qué hay gente que se despierta recordando cada detalle del sueño y gente que no

Un estudio sobre 217 adultos durante quince días identificó qué rasgos personales y qué características del descanso hacen que al abrir los ojos aparezca una escena nítida, una sensación vaga o directamente nada.

VY
Valeria YacanteSociedad y vida cotidiana · · lectura 2 min
Por qué hay gente que se despierta recordando cada detalle del sueño y gente que no

Me lo contaba Marta mientras tomábamos un café en Palermo, con esa mezcla de asombro y resignación que solemos poner cuando hablamos de nosotros mismos: «Yo me despierto y te puedo contar toda la película de la noche anterior, con personajes, diálogos y hasta el color de las paredes. Mi marido, en cambio, abre los ojos y dice que no soñó nada. ¿Será que yo sueño más?». La pregunta parece simple, pero hace rato que ronda a los laboratorios de sueño. Y ahora, además, empieza a tener respuestas concretas.

Una investigación publicada en la revista Communications Psychology siguió durante quince días a 217 adultos sanos, de entre 18 y 70 años, para entender por qué algunas personas llegan a la mañana siguiente con recuerdos oníricos detallados y otras se quedan con las manos vacías. La conclusión central es que no se trata de una cuestión de suerte: la diferencia tiene que ver con rasgos individuales, con cómo se durmió esa noche puntual y con lo que pasa en los primeros segundos después de abrir los ojos.

Quiénes tienden a recordar más

  • Las personas con una actitud más atenta hacia sus propios sueños, que se interesan por ellos y los registran.
  • Quienes tienen mayor tendencia a la divagación mental, esa inclinación de la mente a encadenar pensamientos sin un objetivo concreto.
  • Los participantes más jóvenes: la edad influye en la facilidad para consolidar el contenido onírico al despertar.

Los autores del trabajo definieron un concepto que resulta clave para entender el fenómeno: la vulnerabilidad a la interferencia. En criollo, es la facilidad con la que un recuerdo de un sueño es desplazado por estímulos que llegan apenas uno se despierta: la luz de la persiana, el ruido de la calle, el despertador, el primer pensamiento del día. Si esos estímulos aparecen antes de que el sueño quede bien guardado en la memoria, se pierde. Por eso, muchas veces no es que no soñamos: es que no llegamos a retenerlo.

Cómo dormir esa noche cambia el resultado

VY
Valeria YacanteSociedad y vida cotidiana

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo