Nicolas Cage, el camaleón que se desdobló en Adaptation
La película de Spike Jonze, escrita por Charlie Kaufman, toma un libro de Susan Orlean y convierte la adaptación en tema central. Cage brilla en un doble papel que se inscribe en una carrera llena de matices.
Hay actores que son como un buen vino tinto del Cafayate: cuanto más los mirás, más capas aparecen. Nicolas Cage es uno de esos casos, y en Adaptation se luce con un doble papel que es puro delirio metalingüístico (palabra bonita para decir que la película habla sobre sí misma).
La movida arranca con un libro de Susan Orlean, que Spike Jonze y el guionista Charlie Kaufman agarraron para transformarlo en película. El problema (o la genialidad, según cómo se mire) es que el guion de Kaufman mete dentro del relato el propio proceso de adaptación, así que uno termina viendo cómo se cocina la película mientras la mira. Es como asar un asado y al mismo tiempo ver el programa de cocina: un quilombo, pero de los buenos.
Un actor que se anima a todo
Cage arrancó los noventa como uno de los grandes nombres de Hollywood y se dio el gusto de moverse entre el drama puro, la comedia más desbocada y el cine de acción sin pisarse los. Le puso el cuerpo a personajes opuestos sin despeinarse, y hasta se llevó un Óscar por Leaving Las Vegas, donde interpretó a un tipo que decide tomarse la vida con vodka hasta el fondo.
- En Al límite (Bringing Out the Dead, 1999), dirigida por Martin Scorsese con guion de Paul Schrader, le dio vida a un paramédico que se desangra por dentro mientras recorre las calles de Nueva York de madrugada.
- En El hombre del tiempo (The Weather Man, 2005), que dirigió Gore Verbinski, se metió en la piel de un tipo cuya vida se desmorona como un alfajor mal envuelto: comedia y drama pegados con desesperación.
- En El señor de la guerra (Lord of War, 2005), bajo la dirección de Andrew Niccol, se calzó el traje de traficante de armas y mostró que el drama criminal también le sienta bien.
“Vine a este mundo con la vidala del viento y me iré con la del silencio, pero mientras tanto, sigo escribiendo historias que se adaptan a cualquier pantalla.”verso de chaya (de mi cosecha autoral, dicho sea de paso)
Adaptation es de esas pelis que te dejan rascándote la cabeza durante un rato largo, pero en el buen sentido: como cuando te explican un truco de magia y aun así seguís sin entender cómo se hace. Si te copa el cine que se piensa a sí mismo sin volverse solemne, te recomiendo volver a Adaptation esta semana, ideal un domingo a la tarde, con un mate al lado y las neuronas despiertas. Y si te enganchó Cage en este papel doble, pegale una revisada a El hombre del tiempo: ahí lo vas a encontrar en otra de sus joyitas menos celebradas.
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