Lipnicki, el nene de Jerry Maguire, se animó a lo más oscuro: dar vida a un depredador junto a Pattinson
El actor que conquistó a Hollywood siendo un pibe de cara redonda enfrenta su rol más arriesgado en Primetime, el thriller de Lance Oppenheim que Venecia ovacionó durante siete minutos. Robert Pattinson encarna al periodista Chris Hansen y la película reabre el debate sobre los límites entre el rating, el periodismo y la trampa.
(Paren la radio, apaguen el horno, siéntense.) Resulta que Jonathan Lipnicki, aquel nene de cara redonda que nos hacía llorar con Show me the money en Jerry Maguire, hoy tiene 35 años, barba de varios días y se metió en la piel de un tipo que va a una cita pensando que va a encontrarse con una menor. La vida, amigos, da unas vueltas que ni el más creativo de los guionistas hubiera imaginado.
El proyecto se llama Primetime y se presentó a comienzos de septiembre en el Festival Internacional de Cine de Venecia, donde se llevó una ovación de siete minutos, que en la Mostra equivale a un abrazo largo y sentido del público y la crítica. La película marca el debut en el largometraje de ficción de Lance Oppenheim, un director que venía haciendo carrera del lado del documental y que ahora se anima con un thriller psicológico basado en los operativos televisivos que encabezaba el periodista Chris Hansen.
Quién hace qué en la pantalla
- Robert Pattinson interpreta al periodista Chris Hansen, el conductor que tendía trampas en la TV norteamericana para exponer a adultos que buscaban sexo con supuestos menores contactados por internet.
- Jonathan Lipnicki encarna a uno de esos hombres: el personaje es atrapado por Hansen cuando llega a la cita que pensaba iba a tener con una chica.
- La historia se apoya en hechos reales y en aquel formato que combinaba investigación periodística, interrogatorio y operativo policial.
Acá hay un tema de fondo que la película parece querer poner sobre la mesa: la zona gris entre la búsqueda de un rating enorme, el oficio del periodismo y el uso de la policía como partenaire de un programa de televisión. Porque los supuestos menores eran, en realidad, adultos que hacían de señuelo. La cámara esperaba la llegada del sospechoso y Hansen le hacía las preguntas del millón, delante de las luces y de millones de televidentes.
El nene que creció y eligió lo incómodo
Para Lipnicki, la invitación fue casi una revancha personal. "Había rezado por un material oscuro", reconoció sobre el tipo de papel que esperaba desde hacía rato. Lejos quedó el pibe que en 1996 se ganó un Critics' Choice Award y un Young Artist Award por su personaje de Ray Boyd en Jerry Maguire, la película de Cameron Crowe con Tom Cruise y Renée Zellweger. Lejos quedó también Stuart Little, el ratón parlante de 1999 que, junto con su secuela, ronda los 300 millones de dólares de recaudación en todo el mundo.
De grande, casi no pisó las salas: Primetime es apenas la segunda película con Lipnicki como protagonista que llega a los cines. Y se nota que el tipo no se guardó nada. La película incluye una escena de desnudo frontal que a él mismo lo inquietó, y eso que ya había hecho un desnudo en la obra teatral Lost Girls. Lo que cambia acá es el contexto: no es lo mismo mostrar el cuerpo en un drama intimista que en un thriller donde el personaje es, justamente, un depredador.
Si les interesa el cruce entre la crónica real, el dilema ético y la actuación de riesgo, Primetime es de esas películas que dan para discutir de salida del cine. Habrá que estar atentos a su estreno en la Argentina: es material para comentar en grupo, no para mirar solos un domingo a la tarde. Mi recomendación, en criollo: cuando se proyecte acá, súmenla a la lista. Vale la pena verla y, sobre todo, vale la pena charlarla después.
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