La Walden de Flores: una reconstrucción sobre el incendio que dejó cinco víctimas
Una miniserie documental repone el caso de 1994, la condena a perpetuidad, las amenazas mantenidas durante tres décadas y la vida del único sobreviviente bajo protección.
En la madrugada del 17 de febrero de 1994, Fructuoso Álvarez González roció con combustible un chalet de la calle Baldomero Fernández Moreno al 1900, en el barrio de Flores. Le prendió fuego. Cinco personas murieron. Un joven de 16 años sobrevivió.
Lahares en cuestión fue reconstruida en una miniserie documental de tres capítulos, producida por Juan José Campanella y dirigida por Augusto Tejada. La producción incorpora testimonios inéditos de Matías Bagnato, el sobreviviente, y del vecino cuya declaración fue clave para la causa.
Un incendio premeditado
Según el relato judicial, un vecino observó desde la vereda cómo un hombre descendía de un auto deportivo, cargaba dos bidones de combustible y se acercaba a la vivienda. Álvarez González roció la fachada, intentó volcar líquido hacia el interior por una ventana del piso bajo y prendió fuego. Las llamas consumieron el chalet en minutos.
Dentro dormían seis personas. Perecieron José Bagnato, de 42 años, fabricante de calzado; su esposa, Alicia Plaza, de 40 años; sus hijos Fernando, de 14, y Alejandro, de 9; y Nicolás Borda, de 11 años, amigo de Alejandro que esa noche pernoctaba por primera vez fuera de su casa.
- La ventana de la habitación de Matías no tenía rejas.
- Matías había cerrado la puerta que lo separaba del pasillo donde dormían los demás.
- Esa barrera frenó el avance del fuego y le permitió escapar.
- Álvarez González fue identificado como autor del ataque y exigido el cobro de una deuda.
Fructuoso Álvarez González fue condenado a prisión perpetua. La pena no puso fin a las amenazas. Durante años, llamó a Matías para amenazarlo de muerte. En 2011 fue detenido nuevamente por esas intimidaciones. Falleció en 2023, a los 63 años, sin haber cumplido íntegra la condena.
Matías Bagnato tiene hoy 48 años. Creció bajo protección policial. Su abuela Norma, que estaba de viaje en Mar del Plata la noche del crimen, se convirtió en su principal sostén. Ambos convivieron durante años con escolta.
La familia de Nicolás Borda no participa de la miniserie. La ausencia de sus integrantes, según la información diffuserda sobre la producción, se explica por el vínculo de Borda con Álvarez González: era sobrino del hombre condenado. La serie no incluye su voz.
La causa y su reconstrucción
El expediente quedó marcado por una Imamada individual: en el incendio de la calle Baldomero Fernández Moreno, en Flores. Tras una condena perpetua y un período posterior de amenazas, el responsable murió sin cumplir la pena completa. La miniserie vuelve sobre el caso desde la perspectiva de las víctimas, del entorno familiar y de la investigación.
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