La Reini se hartó: el acoso de una década que terminó en la comisaría y en un botón antipánico
Sofía Gonet formalizó la denuncia que venía postergando desde hacía diez años. El mismo hombre señalado por ella ya había sido apuntado por Homero Pettinato, que lo cruzó en la puerta de su trabajo con un gesto que interpretó como una amenaza de muerte.
Es como vivir con alguien tocando el timbre de tu casa todos los días durante una década y un buen día decidís que no, que el timbre se rompe o se rompe el que toca. Algo de eso debió pasar por la cabeza de Sofía Gonet, más conocida como La Reini, cuando finalmente se sentó en la comisaría 14B a denunciar a un hombre que, según su propio relato, la viene acosando desde hace diez años a través de las redes sociales.
La denuncia quedó radicada en esa dependencia porteña y, según confirmaron fuentes policiales a este portal, se ordenó una consigna de seguridad en torno a la influencer y se solicitó que se le otorgue un botón antipánico. Cuando los efectivos brindaron esos datos, todavía no habían podido comunicarse con ella para hacer efectiva la entrega del dispositivo.
Un acosador con nombre y apellido
El señalado por Gonet y por su expareja, el conductor Homero Pettinato, es Claudio Hernán Di Carlo, que en las redes se hace llamar Hernán Bloquero. La Justicia porteña ya lo imputó por amenazas simples y lo citó a declaración indagatoria, en una causa que quedó en manos del fiscal Federico Taramelli, de la Fiscalía N.º 6.
Lo que terminó de empujar a La Reini a dar el paso que venía evitando fue un episodio que involucró a Pettinato: el hombre se apareció en la puerta del lugar donde trabaja el conductor, se quedó observándolo durante varios minutos y, según el testimonio del propio Pettinato, hizo un gesto sobre su propio cuello. Esa imagen, convertida en amenaza muda, fue lo que motivó la primera denuncia formal y lo que después arrastró a Gonet a hacer la suya.
- Acoso sostenido durante una década, siempre en el terreno de las redes sociales, lo que durante años funcionó como una zona gris donde muchas víctimas no encuentran el canal para denunciar.
- Una consigna policial dispuesta sobre la influencer y la solicitud de un botón antipánico que aún no había sido entregado.
- Una imputación por amenazas simples y una citación a indagatoria dictadas por la Justicia porteña.
- El gesto en el cuello, atribuido al acusado frente a Pettinato, como punto de inflexión para que ambas víctimas se presentaran.
- La preocupación explícita de Pettinato por la exposición pública que implica su trabajo y por la seguridad de Gonet, a quien describió como la más expuesta del entramado.
Pettinato contó, además, que él mismo había pedido un botón antipánico y que todavía debía pasar a retirarlo. En su testimonio dejó una frase que a mí, si me permiten la opinión, me parece la más honesta de toda esta historia: dijo que su mayor preocupación era la seguridad de Gonet, y que él mismo había empezado a mirar distinto la calle cuando sale de trabajar.
Porque a veces una denuncia no se mide por la foto del expediente, sino por el momento en que la víctima deja de pensar "ya pasará" y entiende que lo que pasa no debería estar pasando. Y acá lo que pasaba era un hombre persiguiendo a una mujer por internet durante una década, hasta que un día se le ocurrió mostrarse en persona frente a la persona equivocada.
“Como dice una vieja copla de estas tierras, "el que tenga duda que se interne, que se interne y lo examine un doctor": a veces el acosador también debería pasar por ese mismo examen.”Verso de chaya popular
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