La hipótesis del amor: cuando un pacto entre dos termina haciendo trampa el corazón
Lili Reinhart y Tom Bateman protagonizan en Prime Video la adaptación de la novela de Ali Hazelwood: un romance de fogueo entre una estudiante de posgrado y un profesor con la beca como excusa. Claire Scanlon dirige una comedia romántica de 110 minutos que apuesta al recurso clásico del noviazgo falso, pero le agrega laboratorio, papers y mucha ternura.
Hay algo tan viejo como el cine en eso de juntar a dos personas que se hacen los indiferentes y, entre mate de por medio, terminar reconociendo que estaban confundidos. Es como esas empanadas que parecen crudas por fuera y, cuando las mordés, te queman la lengua: el pacto en La hipótesis del amor arranca como un trámite y termina siendo el verdadero laboratorio de la película. Está en Prime Video desde hace unos días y, si te gustan los romances universitarios con sello new adult, conviene anotarla.
De qué va y quiénes la hacen
La historia adapta la novela de Ali Hazelwood y lleva a la pantalla un mecanismo que ya vimos cien veces: una pareja que finge estar de novios para resolver problemas ajenos y, de yapa, resuelve los propios. En este caso, la protagonista es Olive Smith (Lili Reinhart), una estudiante de posgrado que quiere que su amiga Anh se anime a salir con un compañero, Jeremy, y para demostrar que ella ya no está interesada en él se manda una mentirita piadosa: simula un noviazgo con Adam Carlsen, un profesor distante que interpreta Tom Bateman.
El profesor, lejos de ser un favorcito, tiene sus propios motivos para participar del acuerdo: necesita mostrar una relación estable y conseguir una beca que le permita seguir con su investigación. Dirige Claire Scanlon, conocida por sus trabajos en series de comedia, y el guion lleva la firma de Sarah Rothschild. El reparto lo completan Rachel Marsh como Anh, Nicholas Duvernay como Jeremy, más Jaboukie Young-White y Arty Froushan en roles secundarios. Son 110 minutos de runtime, pensados para una noche de sofá y manta.
- Olive Smith (Lili Reinhart): estudiante de posgrado, perdió a su madre en la adolescencia y se apoya en su amiga Anh para sobrellevar la rutina académica.
- Adam Carlsen (Tom Bateman): profesor reservado y exigente, necesita un vínculo formal para aspirar a una beca de investigación.
- Anh (Rachel Marsh): la amiga del alma de Olive, motor involuntario de todo el enredo.
- Jeremy (Nicholas Duvernay): el chico que Anh tendría que animarse a mirar con otros ojos.
La amistad como punto de partida
Lo que más me enganchó de la propuesta es que el motor del pacto no es un capricho romántico, sino la lealtad de Olive hacia Anh. Hay algo muy rioplatense en eso de bancar a la amiga a costa de meterse en un quilombo emocional propio. Olive atraviesa escenas de nerviosismo cuando tiene que actuar de novia delante de otros y, mientras tanto, el guion va dejando caer pistas de que el trato empieza a dejar de ser trabajo y empieza a ser costumbre.
Porque acá está la trampa deliciosa del romance: uno puede entrar a un acuerdo convencido de que lo tiene bajo control y terminar haciendo trampa el corazón, justamente como dice el viejo verso de la vidala norteña: "yo no sé qué tiene la luna que cuando sale, todo lo quiere enamorar". Y algo así le pasa a los protagonistas: la ciencia queda en segundo plano cuando aparece eso que ni el paper más prolijo puede explicar.
Por qué mirarla
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