Alcaraz se sacó de encima a Munar y va por la corona en Tokio: lo espera Lehecka
El murciano remontó un partido bravo contra su compatriota y disputará la final del ATP 500 japonés, donde buscará volver a levantar un trofeo después de cuatro meses parado por la muñeca. Del otro lado estará un checo que viene con todo.
Cinco a siete, tres a seis y uno a seis. Así, de atrás para adelante, como le gusta a la gente. Carlitos Alcaraz la pasó mal en el arranque contra Jaume Munar, perdió el primer set con más dudas que certezas, y terminó definiendo el partido con la autoridad de un número tres del mundo que sabe que no tiene margen para el error. Dos horas y media de partido en las canchas duras de Tokio y el murciano ya está en la final del ATP 500.
El arranque fue un papelón. Munar, que no se le achicó a nadie, le ganó el primer set con el tenis ordenado de siempre y le hizo pasar un susto al favorito. Pero Alcaraz se reacomoda rápido, como buen backhand con dos manos que es. Del segundo set en adelante fue otro: volvió la agresividad, volvió el forehand que rompe canchas y el tercer set fue un monólogo. Seis a uno y a otra cosa.
La frase del murciano después del partido
“No sé lo que pasó en el primer set, tengo la sensación de que sufro en cada primer parcial, pero estoy contento de la manera en que consigo volver al partido cada vez.”Carlos Alcaraz
Lo del otro lado de la red no será un rival cualquiera. Jiri Lehecka, número 19 del mundo, viene de comerse a Valentin Vacherot en la otra semi: lo despachó por seis a cuatro y seis a dos sin despeinarse. El checo ya sabe lo que es ganar títulos en el circuito y va por su tercera corona, mientras que Alcaraz va por la número 27 de su carrera y la primera desde que se lesionó la muñeca y lo tuvo cuatro meses afuera del tour.
- Alcaraz va por su cuarta final del año: ya ganó el US Open y Doha en 2024, y la rompió en cada uno.
- Si levanta el trofeo en Tokio, será bicampeón del torneo: algo que no pasa desde Pete Sampras en 1993 y 1994.
- El historial entre ambos favorece al murciano: tres victorias contra una del checo en sus cuatro cruces.
- Lehecka llega entonado: viene de ganarle a Vacherot sin ceder sets y se metió en su segunda final del año.
- Para Carlitos, el objetivo extra es volver a sentirse campeón después de cuatro meses parados por la muñeca.
"Que se quede con la copa el que mejor la peleó", me imagino la frase de algún veterano mirando el partido desde la tribuna. Pero lo concreto es que el domingo, cuando se enfrenten en la final, Alcaraz y Lehecka tienen cuentas pendientes con el circuito. El murciano quiere confirmar que la muñeca quedó en el pasado y que está de vuelta para quedarse. El checo quiere dar el golpe más grande de su carrera. Lo que viene en la fecha próxima es, ni más ni menos, la final. Y pinta para partido largo. Como tiene que ser.
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